Con la llegada de junio se empieza a sentir el aroma veraniego. Las horas de luz de los días se alargan considerablemente y las ganas de vivir nos invaden sin cuartel. Es el momento de aprovechar esa energía para buscar a dónde viajar en junio.
Desde el punto de vista viajero, una de las mejores cosas que tiene junio es que ya empieza a hacer muy buen tiempo en casi todo el Hemisferio Norte, pero los grandes destinos aún no están masificados, pues en esa especie de pre-verano, la gente no suele tomarse vacaciones largas.
Gracias a ello, podremos disfrutar de lugares maravillosos en junio sin tener que aguantar aglomeraciones o precios prohibitivos. Pon las camisetas de manga corta, bermudas, toalla, chanclas, gorra y demás atuendos veraniegos en la maleta, porque en Skyscanner hemos hecho los deberes por ti para encontrarte muy buenos destinos a donde viajar en junio. En todos ellos, además, encontrarás buenos precios de vuelos, hoteles y alquileres de coches.
| País | Ciudad | Temp. media en junio |
|---|---|---|
| México | Cancún | 29ºC |
| Croacia | Dubrovnik | 24°C |
| Nepal | Katmandú | 25ºC |
| Venezuela | Caracas | 24ºC |
| Malta | La Valeta | 25°C |
| Estados Unidos | Los Ángeles | 25ºC |
| Malasia | Kuala Lumpur | 29°C |
| Ghana | Accra | 27°C |
| España | Ibiza | 23°C |
¿A dónde debería ir en junio?
El mes de junio trae un clima agradable y cálido a gran parte de España y Europa.
Por ello, si prefieres realizar una escapada o vacaciones cortas, encontrarás increíbles destinos a escasas horas de viaje.
En nuestro país, tienes el ejemplo de las islas Baleares, donde Mallorca ofrece tanto opciones de playa como de montaña – la sierra de Tramontana aún luce con brillantes colores primaverales -, mientras que Ibiza se prepara para su temporada alta y su ocio nocturno ya está totalmente en marcha.
Más allá de nuestras fronteras, la medieval ciudad de Dubrovnik te regala un escenario propio de la serie ‘Juego de Tronos’, además de cercanas calas rodeadas de naturaleza y abiertas a las turquesas aguas del Adriático.
El archipiélago maltés también se despereza del invierno para ofrecerte una exótica y fascinante combinación de historia, playas y mezcla de culturas. Un lugar en el que se respira a la vez el aire africano y el mediterráneo.
En África, Ghana es un tesoro desconocido, al igual que Senegal o, ya más al norte, Túnez y Marruecos. Son destinos diferentes, en los que el choque cultural suele marcar para siempre y se debe realizar una inmersión que vaya más allá de las playas o paisajes. Viajes de experiencias.
Cruzando el Atlántico, el Hemisferio Sur comienza a experimentar temperaturas frías, pero en lugares como Caracas o Cancún el calor aún alegra la vida. Estos son destinos a los que debemos dedicar al menos un par de semanas, al igual que ocurre con Los Ángeles (California), la tierra del sol, el vino, el cine y esas playas que tantas veces hemos visto en las pantallas de televisión.
En Asia, Nepal y los Himalaya esperan a los amantes del senderismo y la alta montaña, mientras que Malasia es un destino eclipsado por su vecino,
1. Algarve, Portugal




Si estás pensando en un buen destino cercano a donde viajar en junio, el Algarve portugués debe estar en los puestos más altos de tu lista.
Y no solo si eres un amante de la playa y las calas vírgenes – que también -, sino que disfrutarás como un niño en esta región del sur de Portugal si te gusta la historia, los encantadores pueblos tranquilos de casas bajas de fachadas encaladas, la artesanía, la cultura y la gastronomía.
Y es que, el Algarve es un destino total al que puedes llegar tanto en coche como en avión desde España.
Una prueba de ello es que puedes combinar pueblos pesqueros, senderismo por acantilados, visitas a cuevas y baños en playas paradisíacas en una sola ruta: la de los Siete Valles Colgantes.
Se trata de un recorrido de unos 11,5 km, apto para casi todos los públicos, que parte de la espectacular playa de Marinha – enmarcada por las coloridas paredes de roca caliza – y llega a la de Vale do Centeanes (o viceversa).
Al seguir el sendero pasarás por la famosa Cueva de Benagil, una de las cuevas marítimas más bellas de Europa.
Tampoco debes dejar de visitar Silves, antigua capital del Algarve que fue un gran centro de poder cultural, económico y político en los tiempos en los que los árabes dominaban estas tierras.
Camina por sus tranquilas callejuelas adoquinadas y admira esa mezcla cultural que aflora en cada plaza, cada esquina e, incluso, en su impresionante castillo. Además, hay un buen número de muestras de arte urbano, pequeñas tiendas de artesanía, bares y restaurantes con comida tradicional del Algarve y una bella historia que tiene como protagonista al rey poeta Al-Mutamid, quien gobernó en la Taifa de Sevilla en el siglo XI, pero creció en Silves.
Más al oeste, siguiendo ese bello litoral del sur de Portugal, llegamos a la ciudad de Lagos, que ofrece un bonito casco histórico y unas playas y calas en las que te apetecerá quedarte a vivir. Es el caso de Praia do Camilo, una pequeña cala rodeada de peñascos de colores, tanto dentro como fuera del agua, y densa vegetación.
No lejos de allí, Ponta da Piedade es el lugar perfecto para hacer una completa excursión y explorar cuevas y playas.
Si eres amante de la gastronomía, no dejes de probar, en los restaurantes de poblaciones como Tavira, Lagos, Silves u Olhão, la famosa cataplana del Algarve, que es servida en una especie de olla descendiente del tajine árabe y puede ser de marisco, pescado, carne o mixta. Sin embargo, la más típica es la de pescado y marisco.
Por último, una buena despedida del Algarve es disfrutar del atardecer en el Cabo de San Vicente, situado en el extremo oeste de una de las mejores regiones de Europa a donde viajar en junio.
2. Marrakech, Marruecos




Marrakech es la puerta de África y un gran destino a donde viajar en junio.
Marruecos, a pesar de encontrarse a tan escasa distancia de España, te ofrece un choque cultural y religioso importante.
Las calles de Marrakech poseen cierto halo europeizado, pero en cuanto rascas mínimamente su superficie, encuentras la verdadera esencia de una ciudad que parece salida del cuento de Las mil y una noches.
El mejor lugar para empezar a explorarla es la icónica plaza de Jemaa el Fna, que hierve de vida durante casi todo el día, con esos puestos de mercado en los que puedes encontrar casi de todo, músicos, encantadores de serpientes, malabaristas, cuenta cuentos, tatuadores de henna e, incluso, monos. Y un mar de gente que se mueve de aquí para allá sin un orden o una finalidad evidente. Una auténtica fuente de vida local. Lo mejor es sentarse a observar esa maravilla en silencio.
La vieja medina de Marrakech – ese auténtico laberinto de calles estrechas y patios escondidos – ofrece otros zocos interesantes, donde encontrarás especias, tintes, ropas, frutos secos, artículos de piel y muchas otras cosas. Prepárate para regatear los precios. ¡Eso es casi una religión en Marruecos!
En cuanto a la parte monumental, no puedes dejar de visitar el mausoleo de las Tumbas Saadíes, donde reposan los restos de los sultanes del siglo XVI; el Palacio Bahía, del siglo XIX; y la mezquita Koutoubia, que posee un minarete de unos 60 metros de altura y es una de las mezquitas más grandes de Marruecos.
También merece la pena pasearse por los bellos jardines Majorelle, diseñados por el artista galo Jacques Majorelle en 1924, y por el palmeral. Ambos son lugares en los que respirar un poco y salir del alboroto generalizado de las calles del centro de Marrakech.
Sin embargo, para sentir una paz real y profunda, nada como realizar una excursión al desierto de Zagora, más cercano a la ciudad, o al de Merzouga, más espectacular que el primero.
En ellos podrás disfrutar de las dunas de arena, los cielos estrellados, paseos en camello y cenas y bailes al anochecer.
Si tienes algo más de tiempo, nunca está de más realizar una excursión a la tranquila localidad de Essaouira, con sus inmensas playas y su aire bucólico que la identifica como una de las más bellas puertas al Atlántico.
La moderna ciudad de Casablanca es otra opción, al igual que las bellas Agadir o Fez, la capital cultural de Marruecos.
3. Koh Phi Phi, Tailandia




Tailandia es un país conocido por la amabilidad de su gente, sus playas paradisíacas y sus densas junglas. Todo eso, y mucho más, lo convierte en un inmejorable lugar al que viajar en junio.
Si tuviéramos que elegir una de las muchas islas tailandesas, quizá nos quedaríamos con Koh Phi Phi.
La razón reside en que esta isla tiene un poco de todo: playas de ensueño, lugares en los que bucear, una vibrante vida nocturna, selva, cascadas y templos. Además, es la isla desde la que se suelen organizar las excursiones que llevan a Maya Bay, la famosa playa que aparece en la película ‘La playa’ (2000), protagonizada por un jovencísimo Leonardo Di Caprio.
Es imposible aburrirse en Koh Phi Phi. La mejor manera de moverse por la isla es alquilando una moto y explorándola de punta a punta.
Así quizá llegues a la Viking Cave, una cueva en la que se encontraron antiguas pinturas de barcos vikingos, sugiriendo que alguna vez estos valientes navegantes nórdicos pudieron llegar a estas latitudes.
Si te gustan las actividades náuticas, te aconsejamos que alquiles un kayak para acercarte a la playa de Monkey Beach, donde podrás bañarte en compañía de varias decenas de monos.
La isla de Koh Phi Phi, ubicada en el mar de Andamán, posee una compañera inseparable, Koh Lanta.
Lanta es una isla alargada y bella. La atmósfera que se respira en ella es mucho más tranquila. También hay buenas playas, selva, pueblos, bares y restaurantes, pero no existe ese aire mochilero-fiestero que sí tiene Phi Phi.
Sin embargo, en cuanto a islas no te van a faltar posibilidades en Tailandia.
En el lado opuesto de Phi Phi y Lanta, en aguas del golfo de Tailandia, tienes tres islas que también son muy populares: Koh Tao, una de las mejores islas del país para bucear y sacarse el título PADI (Professional Association of Diving Instructors); Koh Phangan, famosa a nivel mundial por organizar la Full Moon Party; y Koh Samui, la más grande de las tres y que tiene algo para cada viajero.
No hay duda de que las playas e islas del país son su mayor atractivo, pero cualquier viaje a Tailandia debe comenzar por una visita a Bangkok.
La capital tailandesa es una apoteósica mezcla de modernidad, religión (plasmada en sus numerosos templos), cultura oriental, caos, vida callejera y fiesta sin control. Un lugar totalmente imprescindible para entender la idiosincrasia de un país que se ha convertido en una de las mayores potencias mundiales turísticas de Asia.
¿No puedes esperar hasta junio?
No hace falta que esperes hasta junio. Si tienes vacaciones ahora mismo, seguro que encuentras algún chollo en nuestra página de ofertas de última hora. Entre ellas encontrarás un montón de magníficos destinos a donde viajar en junio y otras muchas opciones a precios más baratos que de costumbre.
Preguntas frecuentes
En España, las playas mediterráneas del este de la península comienzan a entrar en su momento álgido. Alicante, Calpe, Valencia, Costa Dorada, Costa Brava, las islas Baleares y parte de Andalucía pueden servir como alternativa a las perennes Canarias para darnos un chapuzón en junio. Fuera de España, pero aún en Europa, Malta, Chipre, sur de Italia, Croacia y Grecia también son una gran alternativa. Marruecos es otro buen destino cercano, mientras que Tailandia, Malasia o Ecuador te esperan si estás dispuesto a emprender un viaje bastante más largo.
En España, Alicante es una gran alternativa para una escapada urbana en junio, ya que la ciudad celebra sus fiestas mayores: las Hogueras de San Juan. Barcelona o Sevilla lucen hermosas, y también es bonito vivir la noche de San Juan en las playas de A Coruña. Fuera de España, es un buen momento para visitar París, Roma o Viena, así como Cracovia, Budapest o Bucarest, donde ya empieza a subir el termómetro. En países más lejanos, Río de Janeiro, Kuala Lumpur o Antigua de Guatemala pueden ser buena opción.
Si estás pensando los costes de tu viaje, Marruecos es una buena opción fuera de España. A nivel nacional, hay muchos destinos más que asequibles, gracias a los vuelos low cost. En Europa, Portugal, Francia o Italia pueden ser grandes alternativas.
